Antes de hablar de Cuba, arreglen Miami

Entre discursos de política exterior y una realidad local que no se resuelve

En los últimos días, declaraciones del presidente Donald Trump han vuelto a poner sobre la mesa el tema de Cuba, incluso con un tono que sugiere acciones fuertes o posibles intervenciones.

Pero desde el sur de la Florida, la realidad se ve distinta.

Aquí, en Miami-Dade County, hay una pregunta que cada vez más ciudadanos se hacen:

¿Cómo vamos a hablar de “tomar” otro país… cuando ni siquiera podemos manejar nuestros propios problemas básicos?

Miami se inunda… y nadie responde

Cada vez que llueve con fuerza, la historia se repite:

  • Calles completamente inundadas
  • Carros varados
  • Comunidades afectadas
  • Drenajes obstruidos

Esto no es un hecho aislado.

Es un problema estructural.

Repetitivo. Predecible. Ignorado.

Las alcantarillas están tupidas.
El sistema de drenaje no responde.
Y el ciudadano paga las consecuencias.

Prioridades equivocadas

Hablar de política internacional es fácil.

Resolver problemas locales… no tanto.

Pero el liderazgo real no se mide en discursos, sino en resultados concretos:

  • Infraestructura que funcione
  • Servicios eficientes
  • Respeto al contribuyente

Porque antes de proyectar poder hacia afuera,
un gobierno debe demostrar capacidad dentro de su propia casa.

Un mensaje claro desde Miami-Dade

Desde el sur de la Florida, el mensaje debería ser directo:

Antes de pensar en Cuba…
vengan y resuelvan Miami.

Arreglen:

  • Las alcantarillas
  • El drenaje
  • Las calles
  • Los servicios básicos

Porque eso sí impacta directamente la vida de la gente.

Conclusión

La política exterior genera titulares.

Pero los problemas locales generan frustración diaria.

Y mientras algunos hablan de geopolítica,
los ciudadanos siguen lidiando con agua hasta las rodillas cada vez que llueve.

Pastor Herrera Macurán
Horizonte Cubano News

“Orden, verdad y futuro para Cuba y nuestra comunidad.”