
En los últimos tiempos ha comenzado a aparecer una idea peligrosa, aunque disfrazada de oportunidad:
que los cubanos en el exilio deben regresar a Cuba para ayudar en su reconstrucción.
A primera vista, suena bien.
Incluso patriótico.
Pero la pregunta es otra:
¿a quién realmente beneficia esa narrativa?
La realidad política en Florida
La comunidad cubana en el sur de la Florida no es solo una comunidad migrante.
Es una fuerza política.
Influye elecciones
Define distritos
Tiene peso económico
Y capacidad de movilización
Ningún político serio en Florida ignora eso.
Ni el gobernador Ron DeSantis
ni ningún otro actor político.
Entonces… ¿por qué hablar de “regresar a Cuba”?
Aquí es donde entra la lectura estratégica:
Promover que el exilio regrese a Cuba implica, indirectamente:
Reducir presión política en EE.UU.
Disminuir el peso electoral del exilio
Reconfigurar el equilibrio de poder en Florida
No es necesariamente una conspiración.
Pero sí es una consecuencia política real.
El punto que muchos no dicen
El exilio cubano ha sido históricamente incómodo para muchos actores políticos:
Porque no es fácil de controlar
Porque tiene memoria histórica
Porque exige posiciones claras
Y sobre todo:
porque influye.
El riesgo de la narrativa
Decirle al exilio:
“Vayan a reconstruir Cuba”
sin condiciones claras, sin transición política, sin garantías reales…
es, en la práctica:
pedirle que invierta en un sistema que no controla
y que podría terminar absorbiendo ese esfuerzo sin cambiar el poder real
Conclusión
No se trata de tener miedo a la comunidad cubana.
Se trata de entender su peso.
Y cualquier narrativa que apunte a mover esa comunidad fuera de su espacio natural de influencia política
debe ser analizada con cuidado.
Porque en política, nada es casual.
“El problema no es que el exilio reconstruya Cuba.
El problema es quién mantiene el poder mientras eso ocurre.”
Pastor Herrera Macuran
Horizonte Cubano
“Orden, verdad y futuro para Cuba y nuestra comunidad.”