
Durante décadas, el imaginario político ha estado marcado por una idea persistente:
la intervención militar de Estados Unidos en Cuba.
Pero esa visión pertenece al pasado.
Las tropas norteamericanas no desembarcarán en Cuba.
Si llegan, será como turistas… no como soldados.
La invasión que nunca llegará
El escenario de marines entrando por las playas cubanas es hoy prácticamente inviable.
¿Por qué?
-Coste político internacional altísimo
-Rechazo interno en EE.UU.
-Riesgo de conflicto regional
-Falta de justificación real ante el mundo
-Las guerras modernas ya no se libran así.
El nuevo desembarco: económico y cultural
Si Estados Unidos regresa a Cuba, no lo hará con tanques.
Lo hará con:
-Inversiones
-Turismo
-Empresas
-Capital privado
No será una invasión militar… será una penetración económica.
De la confrontación al negocio
Figuras como Donald Trump han dejado claro en distintas ocasiones cómo ven el mundo:
no solo como geopolítica… sino como oportunidad.
Y en ese contexto, la idea no es descabellada:
-Hoteles
-Resorts
-Campos de golf frente al mar
-Turismo de alto nivel
Cuba, con su ubicación y su potencial, es un mercado natural.
La ironía cubana
Después de décadas de confrontación ideológica, el escenario podría ser este:
-Americanos fumando tabacos habanos
-Bebiendo mojitos en La Habana
-Invirtiendo en propiedades frente al mar
-No como conquistadores… sino como clientes.
El verdadero cambio
El problema no es si Estados Unidos entra o no.
El problema es cómo entra.
Porque un modelo basado únicamente en inversión externa puede generar:
-Desigualdad acelerada
-Desplazamiento social
-Pérdida de control económico interno
Conclusión: el futuro no será militar… será económico
Cuba no enfrentará una invasión armada.
Enfrentará algo más complejo:
La transformación de su economía bajo presión externa.
Y ahí está la verdadera pregunta:
¿Será una oportunidad para los cubanos…
o un negocio para otros?
Por Pastor Herrera Macuran
Horizonte Cubano
“Orden, verdad y futuro para Cuba y nuestra comunidad.”