
Basta de discursos suaves.
Basta de repetir lo mismo de siempre.
Aquí está la realidad que nadie quiere decir:
Estados Unidos no quiere que Cuba colapse.
Quiere que Cuba sobreviva… pero débil.
No es un error… es una estrategia
Muchos creen que la crisis cubana es simplemente el resultado del fracaso interno.
Y sí, lo es.
Pero no es solo eso.
Estados Unidos tolera ese fracaso, porque le resulta útil.
¿Por qué?
Porque un colapso total de Cuba significaría:
Millones saliendo hacia Florida
Violencia interna sin control
Un vacío de poder a 90 millas de sus costas
La entrada directa de Rusia o China con más fuerza
Eso sería un desastre geopolítico.
El petróleo ruso no es casualidad
Cada vez que Cuba se acerca al límite… aparece un salvavidas.
Hoy es Rusia.
Ayer fue Venezuela.
Pero lo importante no es quién envía el petróleo.
Lo importante es que nadie lo impide.
Y eso incluye a Estados Unidos.
Porque ese petróleo mantiene a Cuba exactamente donde la quieren:
Sin colapsar
Sin avanzar
Sin cambiar
El verdadero modelo: crisis controlada
No estamos viendo un accidente histórico.
Estamos viendo un modelo:
El régimen cubano sobrevive
La economía no funciona
La población se desgasta
La presión migratoria se libera poco a poco
Y todo sigue girando… sin romperse.
La verdad incómoda
Ni Estados Unidos quiere resolver Cuba.
Ni los aliados del régimen quieren cambiarla.
Ambos lados, por razones distintas, prefieren que nada explote.
Y mientras tanto:
El pueblo cubano vive en una crisis permanente diseñada para no terminar nunca.
Conclusión: no hay colapso… porque no lo permiten
Cuba no cae.
No porque sea fuerte.
No porque el sistema funcione.
Sino porque su caída total sería un problema mayor para otros.
Cuba no está siendo rescatada.
Está siendo administrada en su crisis.
Y esa es, quizás, la verdad más dura de todas.
Pastor Herrera Macuran
Horizonte Cubano News
“Orden, verdad y futuro para Cuba y nuestra comunidad.”