Autor: pastor1964

  • Senator Graham: Cuba Is Not a War Spectacle for Television

    Category: Opinion
    Author: Pastor Herrera Macuran
    Title: Founder of Horizonte Cubano

    Recent comments by U.S. Senator Lindsey Graham suggesting that the United States should consider military action against Cuba reveal a troubling level of irresponsibility in the discussion of one of the most sensitive issues in the Western Hemisphere.


    Talking about war from a television studio may generate headlines.
    But war is not a talking point, and Cuba is not a geopolitical spectacle for political commentary.


    For more than six decades, the situation in Cuba has been complex, painful, and deeply rooted in history.

    The Cuban people have endured dictatorship, economic hardship, and political repression. What they do not need is foreign political rhetoric that treats their country as a stage for dramatic statements.


    Military confrontation is not a strategy.
    It is a last resort with unpredictable and often devastating consequences.


    A war with Cuba would not be a theoretical debate on television. It would bring instability to the Caribbean, affect millions of Cuban families, and directly impact the Cuban-American community in the United States.


    Ironically, reckless talk of war often benefits the very regime it claims to oppose. For decades, the government in Havana has relied on the narrative of an external threat to justify internal repression and consolidate political control.


    Every time American politicians casually mention military action, they reinforce that narrative.


    The real challenge for policymakers in Washington is not how to threaten Cuba, but how to support the Cuban people in their legitimate aspirations for freedom, dignity, and economic opportunity.


    Serious policy requires strategic thinking, diplomacy, and a long-term vision that distinguishes clearly between the Cuban regime and the Cuban people.


    The future of Cuba will not be decided by inflammatory remarks on television.


    It will ultimately be decided by the Cuban people themselves.

    Pastor Herrera Macuran
    Founder
    Horizonte Cubano

  • Guerra con Cuba: la irresponsabilidad de hablar desde un estudio de televisión

    En días recientes, el senador estadounidense Lindsey Graham sugirió en televisión que Estados Unidos debería considerar una guerra contra Cuba. Sus palabras, pronunciadas con una ligereza preocupante, reflejan una visión simplista y peligrosa de un problema complejo que afecta a millones de personas.


    Hablar de guerra desde un estudio de televisión es fácil.
    Las consecuencias, sin embargo, no se discuten con la misma facilidad.


    Una guerra con Cuba no sería una operación abstracta ni un ejercicio retórico. Significaría inevitablemente sufrimiento para el pueblo cubano, para las familias cubano-americanas y para la estabilidad de toda la región del Caribe.


    Durante más de seis décadas, la política hacia Cuba ha demostrado una realidad clara: los problemas políticos no se resuelven con consignas ni con amenazas militares improvisadas.


    La dictadura cubana ha sobrevivido precisamente alimentándose de ese tipo de narrativa: la idea de una amenaza externa permanente. Cada vez que desde Washington se habla de guerra, el régimen en La Habana lo utiliza como justificación para reforzar su control interno.


    Por eso, plantear una guerra contra Cuba no solo es irresponsable.
    También es estratégicamente torpe.


    La verdadera cuestión que debería discutirse en Washington no es cómo invadir Cuba, sino cómo apoyar efectivamente al pueblo cubano en su aspiración de libertad, prosperidad y dignidad.


    Estados Unidos tiene herramientas mucho más poderosas que la retórica militar:


    presión diplomática inteligente
    apoyo a la sociedad civil
    defensa de los derechos humanos
    una estrategia coherente hacia una transición democrática


    La libertad de Cuba no se construirá con discursos incendiarios en televisión.


    Se construirá con visión estratégica, responsabilidad política y respeto por el pueblo cubano.


    Los cubanos no necesitan que nadie proponga una guerra en su nombre.


    Lo que necesitan es que se les permita, finalmente, decidir su propio destino.


    Pastor Herrera Macuran
    Fundador
    Horizonte Cubano

  • El exilio cubano: una comunidad que necesita ser escuchada

    Por Pastor Herrera Macurán
    Fundador de Horizonte Cubano


    Durante décadas, el exilio cubano ha sido una de las comunidades más visibles e influyentes de América Latina fuera de su país de origen. Sin embargo, detrás de los discursos políticos y los debates sobre el futuro de Cuba, existe una realidad cotidiana que muchas veces queda en segundo plano: las necesidades reales de la comunidad cubana en el exterior.


    En ciudades como Miami, Hialeah y Doral, viven cientos de miles de cubanos que han llegado en distintas olas migratorias. Algunos llegaron hace décadas, otros en los últimos años buscando oportunidades, estabilidad y libertad.


    Sin embargo, la vida en el exilio también presenta desafíos importantes.
    El costo de la vivienda en el sur de la Florida continúa aumentando, los salarios muchas veces no alcanzan para cubrir todos los gastos y muchas familias enfrentan la difícil tarea de ayudar económicamente a sus familiares que permanecen en la isla.


    Al mismo tiempo, muchos cubanos recién llegados enfrentan el reto de adaptarse a una nueva sociedad, aprender el funcionamiento del sistema económico estadounidense y encontrar oportunidades de empleo que les permitan avanzar.


    A pesar de estos desafíos, la comunidad cubana ha demostrado una capacidad extraordinaria de trabajo, emprendimiento y resiliencia. Pequeños negocios, empresas familiares y profesionales cubano-americanos forman hoy una parte importante del tejido económico y cultural del sur de la Florida.


    Pero más allá del éxito económico de muchos, existe una pregunta importante que merece ser discutida con mayor profundidad:


    ¿Qué necesita realmente el exilio cubano hoy?


    La respuesta probablemente incluya mejores oportunidades económicas, mayor acceso a vivienda asequible, programas que ayuden a los recién llegados a integrarse más rápidamente y un diálogo más amplio dentro de la propia comunidad sobre su papel en el futuro de Cuba.


    El exilio cubano no es una comunidad uniforme. Está compuesto por varias generaciones, diferentes experiencias migratorias y distintas visiones sobre el futuro de la isla.


    Precisamente por eso, escuchar a esa comunidad y entender sus necesidades reales puede ser uno de los pasos más importantes para construir una visión más completa del presente y del futuro de los cubanos dentro y fuera de Cuba.


    El debate sobre Cuba no puede limitarse únicamente a la política.
    También debe incluir la realidad de quienes han tenido que reconstruir sus vidas lejos de su país de origen.


    Y esa conversación, sin duda, merece más espacio.

    Por Pastor Herrera Macurán
    Fundador de Horizonte Cubano

  • Jorge Mas Santos en la Casa Blanca: señales sobre el futuro de Cuba

    Por Pastor Herrera Macurán
    Fundador de Horizonte Cubano


    La política internacional rara vez avanza únicamente a través de discursos oficiales. En muchas ocasiones, los cambios comienzan con encuentros discretos, señales políticas y conversaciones estratégicas entre figuras influyentes.


    La reciente presencia del empresario cubano-americano Jorge Mas Santos en espacios cercanos al poder en Washington ha despertado atención dentro de la comunidad cubana en Estados Unidos.


    Mas Santos no es una figura cualquiera. Como líder de la Fundación Nacional Cubano Americana, representa a uno de los sectores históricamente más influyentes del exilio cubano en la política estadounidense.


    Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump ha vuelto a mencionar públicamente el tema de Cuba en diferentes momentos, sugiriendo que la isla sigue siendo un asunto presente dentro del tablero estratégico de Washington.


    Esto abre una pregunta interesante para los observadores de la política hemisférica:


    ¿Podrían estar produciéndose los primeros movimientos hacia una futura negociación sobre Cuba?


    En el caso de Trump, su estilo político ha demostrado en varias ocasiones que prefiere abordar conflictos internacionales desde la lógica de negociación y acuerdos estratégicos, donde actores económicos y políticos pueden desempeñar un papel relevante.


    Dentro de ese escenario, figuras como Mas Santos podrían convertirse en puentes naturales entre Washington, el sector empresarial y la comunidad cubano-americana, especialmente si en algún momento se abriera una nueva etapa en la relación entre Estados Unidos y Cuba.


    Por supuesto, todavía no existe ningún anuncio oficial ni proceso público en marcha. Sin embargo, en política internacional las señales suelen aparecer mucho antes que las decisiones formales.


    La historia demuestra que los cambios importantes comienzan con gestos, reuniones y posicionamientos estratégicos.


    Por ahora, lo único claro es que Cuba vuelve a aparecer en el radar político de Washington, y algunos actores clave parecen estar atentos a lo que podría venir.


    La pregunta ya no es si el tema de Cuba volverá al centro del debate.


    La verdadera pregunta es cuándo y bajo qué condiciones.

    Por Pastor Herrera Macurán
    Fundador de Horizonte Cubano

  • Racismo, política y Cuba: una conversación que también debemos tener.

    Por Pastor Herrera Macuran
    Fundador de Horizonte Cubano

    En los últimos días ha surgido una fuerte polémica en la University of Florida, donde un episodio relacionado con acusaciones de racismo ha generado debate dentro y fuera del campus. El caso ha sido reportado por el diario The Miami Herald y ha reabierto una discusión profunda sobre discriminación, diversidad y convivencia en la sociedad estadounidense.


    Estados Unidos es un país que constantemente debate sus propios problemas sociales. Ese debate, aunque muchas veces incómodo, es también parte esencial de una sociedad abierta donde las instituciones, los medios y los ciudadanos pueden cuestionar y examinar lo que ocurre.


    Sin embargo, este tema también invita a reflexionar sobre otra realidad que pocas veces se menciona con honestidad cuando se habla de Cuba.


    Durante años, ciertos sectores del exilio han promovido la idea de una liberación de Cuba sin analizar a fondo la complejidad social de la isla. La realidad demográfica es clara: una parte muy significativa de la población cubana tiene raíces africanas o pertenece a comunidades afrodescendientes.


    Esto significa que cualquier proyecto político serio para el futuro de Cuba debe comprender y representar también a esa realidad social.


    La historia demuestra que los cambios políticos no se producen únicamente desde el exterior. Para que exista una transformación real dentro de la isla, debe existir legitimidad y conexión con la población que vive allí.


    Ignorar la composición social de Cuba, o no entender sus dinámicas internas, es una de las razones por las que durante décadas muchas estrategias políticas han fracasado.


    Si realmente se quiere construir un futuro democrático para Cuba, ese proyecto debe ser inclusivo, respetar la diversidad de la nación y comprender que el pueblo cubano es plural, complejo y profundamente diverso.


    Las discusiones sobre racismo que hoy se producen en universidades estadounidenses nos recuerdan algo importante: las sociedades avanzan cuando son capaces de debatir abiertamente sus problemas.


    Cuba, algún día, también tendrá que tener esa conversación.

    Por Pastor Herrera Macuran
    Fundador de Horizonte Cubano

  • 67 años de política hacia Cuba: balance estratégico y lecciones pendientes

    Por Pastor Herrera Macuran
    Fundador de Horizonte Cubano

    Durante más de seis décadas, la política hacia Cuba ha sido uno de los temas más persistentes y complejos en la agenda hemisférica. Desde 1959 hasta la actualidad, diferentes administraciones en Estados Unidos han intentado enfoques diversos hacia la isla: presión diplomática, sanciones económicas, intentos de apertura y periodos de distensión.

    : 67 años de política hacia Cuba: balance estratégico y lecciones pendientes

    Sin embargo, después de más de sesenta años, una pregunta sigue vigente: ¿qué resultados reales ha producido esta política y qué lecciones deberían guiar el futuro?

    La política hacia Cuba ha estado marcada por una constante tensión entre principios y pragmatismo. Por un lado, Estados Unidos ha sostenido durante décadas la defensa de los derechos humanos y de los valores democráticos como parte central de su postura hacia el gobierno cubano. Por otro lado, las dinámicas geopolíticas del hemisferio, las realidades económicas y los cambios políticos dentro de Estados Unidos han influido en la forma en que esa política se ha aplicado en distintos momentos.

    A lo largo del tiempo, algunos enfoques han buscado incrementar la presión política y económica con el objetivo de promover cambios en el sistema político cubano. Otros han apostado por una mayor interacción económica y social, bajo la idea de que el contacto y la apertura gradual podrían generar transformaciones internas.

    La realidad demuestra que ninguno de estos enfoques, por sí solo, ha producido una solución definitiva al complejo desafío que representa la situación cubana. Al mismo tiempo, el paso de las décadas ha transformado profundamente el contexto en el que se desarrolla este debate.

    Hoy existe una amplia comunidad cubana fuera de la isla, especialmente en Estados Unidos, que desempeña un papel importante en la economía, la cultura y la política del hemisferio. Asimismo, el escenario internacional ha cambiado significativamente, con nuevos actores globales, nuevas dinámicas económicas y nuevas prioridades geopolíticas.

    Por estas razones, el debate sobre la política hacia Cuba necesita evolucionar hacia un análisis más estratégico y menos condicionado por los ciclos políticos o por las narrativas simplificadas.

    Una política de Estado hacia Cuba debería partir de una evaluación honesta de lo que ha funcionado, de lo que no ha funcionado y de las nuevas realidades que caracterizan al siglo XXI.

    El futuro de Cuba, como el de cualquier nación, dependerá en última instancia de las decisiones de su propio pueblo. Sin embargo, la comunidad internacional y particularmente las naciones del hemisferio tienen la responsabilidad de promover condiciones que favorezcan la estabilidad, el desarrollo y el respeto a los derechos fundamentales.

    El desafío no es solo mirar al pasado, sino aprender de él. Solo así será posible construir una política más coherente, más estratégica y más orientada al futuro.


    Pastor Herrera Macuran
    Fundador – Horizonte Cubano News

  • Cuba y Estados Unidos: La Hora de una Política de Estado

    Por Pastor Herrera Macuran
    Fundador de Horizonte Cubano

    Durante más de seis décadas, la relación entre Cuba y Estados Unidos ha estado marcada por ciclos de confrontación, intentos de apertura y políticas que cambian con cada administración. Sin embargo, lo que ha faltado consistentemente es una política de Estado clara, coherente y sostenible hacia la isla

    La política hacia Cuba no puede seguir dependiendo únicamente de los cambios políticos en Washington o de los momentos de tensión o distensión en la región. Una nación con la influencia global de Estados Unidos necesita una estrategia estable, basada en principios claros, que combine la defensa de los valores democráticos con la estabilidad regional y el bienestar de los pueblos.

    Al mismo tiempo, el futuro de Cuba no puede construirse ignorando la realidad de su pueblo ni el papel que millones de cubanos desempeñan dentro y fuera de la isla. La comunidad cubana en el exterior forma parte integral de la nación cubana, y su participación en la discusión sobre el futuro del país debe ser reconocida y respetada.

    Hoy más que nunca, es necesario promover un enfoque serio, responsable y estratégico hacia la relación entre Cuba y Estados Unidos. Un enfoque que supere la retórica, que evite la improvisación política y que busque soluciones duraderas que contribuyan a la estabilidad, la libertad y el desarrollo económico en el hemisferio.

    El debate sobre Cuba no debe reducirse a consignas ni a intereses políticos de corto plazo. Debe convertirse en una conversación madura sobre el futuro del país, el papel de la comunidad cubana en el exterior y la responsabilidad de las naciones del hemisferio en la construcción de un entorno más estable y próspero.

    Horizonte Cubano nace precisamente con ese propósito: ofrecer un espacio de análisis serio, responsable y constructivo sobre el presente y el futuro de Cuba. Nuestro objetivo es contribuir al debate público con ideas, información y reflexión, alejados del sensacionalismo y del ruido político que tantas veces domina la conversación sobre la isla.

    Creemos que el futuro de Cuba debe construirse con visión, responsabilidad y diálogo. Y creemos también que ese futuro requiere una política clara y sostenida que reconozca la importancia estratégica de la relación entre Cuba, Estados Unidos y el resto del hemisferio.

    La hora de una política de Estado hacia Cuba ha llegado.


    Firma final

    Pastor Herrera Macuran
    Fundador – Horizonte Cubano News