
Cuba no necesita celebraciones prematuras: necesita justicia real
He visto a muchos apresurarse a celebrar.
Entiendo por qué. El pueblo cubano carga demasiadas heridas y demasiadas esperanzas rotas.
Pero precisamente por eso, hay que hablar con responsabilidad.
Cuba no se libera con rumores ni con gestos simbólicos.
Cuba se libera con decisiones judiciales, con actos jurídicos vinculantes y con consecuencias legales reales para la dictadura.
Celebrar antes de tiempo no fortalece la causa: la debilita.
Cada expectativa sin sustento legal le da oxígeno al régimen y erosiona la confianza del pueblo.
La historia es clara: mientras no existan procesos jurídicos formales, responsabilidades establecidas y acciones que no puedan ser ignoradas, no hay absolutamente nada que celebrar.
Cuba no necesita aplausos prematuros.
Cuba necesita derecho, justicia y hechos.
Y hasta que eso no ocurra, la única postura honesta es una sola:
firmeza jurídica, prudencia política y verdad.
Pastor Herrera Macuran
Horizonte Cubano – Análisis serio para el futuro de Cuba y el hemisferio.