Cuba y la reconciliación nacional: nadie puede reconstruir el país excluyendo a millones de cubanos

Uno de los mayores desafíos para cualquier futura transición en Cuba será evitar que el país entre en una nueva etapa de exclusión, persecución o división nacional.

Después de más de seis décadas de un sistema político centralizado, resulta imposible pensar seriamente en el futuro cubano ignorando una realidad evidente:
millones de personas formaron parte, de una manera u otra, de las estructuras oficiales del país.

Eso incluye:

  • miembros de las Fuerzas Armadas,
  • trabajadores del Ministerio del Interior,
  • militantes del Partido Comunista,
  • empleados estatales,
  • funcionarios,
  • maestros,
  • médicos,
  • técnicos,
  • y ciudadanos que simplemente desarrollaron sus vidas dentro del sistema existente.

La nación no puede reconstruirse desde la exclusión

Pretender que una futura Cuba pueda funcionar marginando automáticamente a todos los vinculados al aparato estatal sería poco realista y profundamente peligroso.

Porque la realidad cubana es mucho más compleja que una simple división entre “buenos” y “malos”.

Durante décadas:

  • muchas personas ingresaron a instituciones oficiales por convicción,
  • otras por necesidad laboral,
  • otras por tradición familiar,
  • y muchas simplemente porque no existía otra estructura nacional fuera del sistema establecido.

La experiencia internacional deja lecciones importantes

Numerosos países que atravesaron sistemas autoritarios descubrieron algo fundamental:
las transiciones más estables fueron aquellas capaces de combinar:

  • justicia,
  • institucionalidad,
  • memoria histórica,
  • y reconciliación nacional.

No aquellas basadas únicamente en revancha o exclusión masiva.

En países de Europa del Este, América Latina y África, las sociedades que evitaron guerras internas o fracturas permanentes fueron las que lograron integrar amplios sectores nacionales al nuevo orden político.

Justicia no significa persecución colectiva

Eso no significa ignorar responsabilidades individuales.

Cualquier sociedad democrática necesita:

  • tribunales,
  • investigaciones,
  • debido proceso,
  • y mecanismos legales para casos específicos de violaciones graves.

Pero existe una enorme diferencia entre:

  • responsabilidad individual,
    y
  • condena colectiva de millones de ciudadanos.

Cuba necesitará estabilidad nacional

Una futura reconstrucción cubana requerirá:

  • técnicos,
  • ingenieros,
  • médicos,
  • militares profesionales,
  • trabajadores públicos,
  • especialistas,
  • y personal capacitado en múltiples áreas.

Ningún país puede reconstruirse destruyendo completamente toda su estructura humana e institucional.

El verdadero reto será convivir nuevamente

Quizás el desafío más difícil para Cuba no será solamente cambiar estructuras políticas.

Será lograr que cubanos con historias, ideas y experiencias distintas vuelvan a convivir dentro de un mismo proyecto nacional.

Porque después de décadas de confrontación ideológica, el país necesitará algo más profundo que victoria política.

Necesitará reconstruir confianza nacional.

El futuro dependerá de la madurez colectiva

La estabilidad futura de Cuba probablemente dependerá de evitar dos extremos:

  • el inmovilismo absoluto,
  • y la revancha descontrolada.

Las naciones que logran avanzar suelen ser aquellas capaces de construir:

  • instituciones,
  • memoria histórica,
  • justicia,
  • y reconciliación,

sin convertir el futuro en una continuación permanente de la guerra política del pasado.

Y quizás esa sea una de las discusiones más importantes que Cuba tendrá que enfrentar algún día.

Pastor Herrera Macuran
Fundador – Horizonte Cubano News
“Análisis serio para el futuro de Cuba y el hemisferio.”