El peligro de vender fantasías: Cuba no se reconstruirá solo con pequeños negocios

En muchos debates sobre el futuro de Cuba se repite constantemente una idea atractiva: que después de un cambio político millones de cubanos podrán abrir negocios, prosperar rápidamente y convertirse en emprendedores exitosos.

Aunque esa visión genera esperanza, también puede convertirse en una peligrosa fantasía colectiva si no se habla con honestidad sobre la realidad económica y social del país.

Porque ningún país se reconstruye únicamente repartiendo licencias comerciales o prometiendo prosperidad inmediata.

La realidad económica será mucho más dura

Cuba llega a este momento histórico con enormes limitaciones:

  • infraestructura deteriorada,
  • sistema eléctrico colapsado,
  • baja productividad,
  • crisis de vivienda,
  • falta de capital,
  • escasez industrial,
  • emigración masiva,
  • y una población envejecida.

En ese escenario, pensar que millones de personas podrán convertirse rápidamente en empresarios exitosos simplemente no es realista.

En cualquier economía existen:

  • empresarios,
  • trabajadores técnicos,
  • obreros,
  • empleados administrativos,
  • agricultores,
  • maestros,
  • electricistas,
  • mecánicos,
  • ingenieros,
  • conductores,
  • personal de salud,
  • y muchos otros sectores esenciales.

Una nación funcional necesita equilibrio económico y social, no únicamente discursos sobre emprendimiento.

El riesgo de crear expectativas imposibles

Uno de los mayores peligros de las transiciones políticas es crear expectativas que luego no pueden cumplirse.

Cuando a una población agotada se le promete prosperidad rápida y esa prosperidad no llega, aparece frustración, resentimiento y desconfianza hacia las nuevas instituciones.

Muchos países han vivido ese problema después de procesos de apertura económica acelerada.

La realidad es que reconstruir Cuba podría tomar muchos años de trabajo, inversión y estabilidad institucional.

El trabajo técnico será fundamental

Uno de los temas menos discutidos es que Cuba necesitará enormes cantidades de trabajadores técnicos especializados para reconstruir:

  • redes eléctricas,
  • infraestructura,
  • transporte,
  • telecomunicaciones,
  • construcción,
  • puertos,
  • sistemas hidráulicos,
  • y servicios básicos.

El futuro económico cubano no dependerá solamente de tiendas privadas o pequeños negocios.

También dependerá de formar:

  • electricistas,
  • soldadores,
  • ingenieros,
  • técnicos industriales,
  • operadores,
  • especialistas energéticos,
  • programadores,
  • y trabajadores calificados.

Sin una base técnica sólida, ningún modelo económico puede sostenerse.

El problema de vender “capitalismo mágico”

A veces ciertos discursos presentan la idea de que simplemente eliminando restricciones políticas aparecerá automáticamente riqueza masiva.

Pero las economías reales funcionan con:

  • productividad,
  • disciplina institucional,
  • inversión,
  • seguridad jurídica,
  • educación,
  • estabilidad,
  • y tiempo.

Incluso países que lograron transformaciones exitosas tardaron décadas en consolidar sus economías.

Cuba necesitará verdad, no ilusiones

El pueblo cubano merece esperanza. Pero también merece honestidad.

La reconstrucción nacional no será sencilla ni inmediata.

Habrá oportunidades.
Habrá inversión.
Habrá espacio para iniciativa privada.

Pero también habrá enormes desafíos sociales, económicos y estructurales que requerirán sacrificio, organización y visión de largo plazo.

El futuro de Cuba no puede construirse únicamente sobre promesas emocionales o fantasías económicas.

Debe construirse sobre realismo, trabajo y reconstrucción nacional seria.

Pastor Herrera Macuran—
Fundador – Horizonte Cubano News
“Análisis serio para el futuro de Cuba y el hemisferio.”