Durante años, el discurso oficial ha insistido en una idea:
en Cuba no hay condiciones para un diálogo real porque no existen interlocutores válidos fuera de la isla.
Pero esa narrativa comienza a quedarse sin sustento.
No porque el poder haya decidido abrirse, sino porque las ideas , las
propuestas y las preguntas están apareciendo… aunque no quieran escucharlas.
El silencio ya no controla el escenario
Hubo un tiempo en que ignorar era suficiente.
Si no se respondía, el tema desaparecía.
Si no se reconocía, el interlocutor no existía.
Hoy eso ha cambiado.
Las propuestas circulan.
Las preguntas se repiten.
El debate comienza a tomar forma dentro y fuera de Cuba.
Y eso crea una nueva realidad:
el silencio ya no detiene el debate.
Cuando no hay respuesta, hay contradicción
Cada vez que se evita una pregunta, se genera una contradicción más visible.
Se habla de soberanía, pero se limita la inversión de los propios cubanos
Se defiende el sistema de salud, pero se deteriora internamente
Se promueve estabilidad, pero la economía sigue sin rumbo claro
No responder ya no es neutral.
No responder también comunica.
Las propuestas obligan a posicionarse
La diferencia del momento actual es clara:
Ya no se trata solo de críticas.
Se trata de propuestas concretas que ponen al poder frente a una decisión:
Aceptarlas
Rechazarlas
O ignorarlas
Pero incluso ignorarlas tiene un costo.
Porque cuando las propuestas son claras, el silencio se convierte en evidencia.
El control del discurso se está debilitando
Durante décadas, el control del discurso fue una herramienta central.
Pero hoy ese control enfrenta nuevos desafíos:
Plataformas independientes
Acceso a información
Nuevas voces fuera del esquema tradicional
Espacios como Horizonte Cubano News forman parte de ese cambio.
No como oposición tradicional,
sino como generadores de ideas, análisis y propuestas.
El nuevo escenario: responder o quedar expuesto
El punto clave es este:
Ya no basta con ignorar.
Cada propuesta no respondida,
cada pregunta evitada,
cada debate esquivado…
expone más que el propio cuestionamiento.
Conclusión: el debate ya comenzó
El diálogo no depende únicamente de quien tiene el poder.
Depende también de quienes están dispuestos a poner ideas sobre la mesa.
Y eso ya está ocurriendo.
El debate existe.
Las propuestas existen.
Las preguntas existen.
Por eso, la realidad es simple:
si no quieren diálogo… tendrán que responder igual.
Pastor Herrera Macurán
Fundador – Horizonte Cubano News
“Orden, verdad y futuro para Cuba y nuestra comunidad.”