Guerra con Cuba: la irresponsabilidad de hablar desde un estudio de televisión

En días recientes, el senador estadounidense Lindsey Graham sugirió en televisión que Estados Unidos debería considerar una guerra contra Cuba. Sus palabras, pronunciadas con una ligereza preocupante, reflejan una visión simplista y peligrosa de un problema complejo que afecta a millones de personas.


Hablar de guerra desde un estudio de televisión es fácil.
Las consecuencias, sin embargo, no se discuten con la misma facilidad.


Una guerra con Cuba no sería una operación abstracta ni un ejercicio retórico. Significaría inevitablemente sufrimiento para el pueblo cubano, para las familias cubano-americanas y para la estabilidad de toda la región del Caribe.


Durante más de seis décadas, la política hacia Cuba ha demostrado una realidad clara: los problemas políticos no se resuelven con consignas ni con amenazas militares improvisadas.


La dictadura cubana ha sobrevivido precisamente alimentándose de ese tipo de narrativa: la idea de una amenaza externa permanente. Cada vez que desde Washington se habla de guerra, el régimen en La Habana lo utiliza como justificación para reforzar su control interno.


Por eso, plantear una guerra contra Cuba no solo es irresponsable.
También es estratégicamente torpe.


La verdadera cuestión que debería discutirse en Washington no es cómo invadir Cuba, sino cómo apoyar efectivamente al pueblo cubano en su aspiración de libertad, prosperidad y dignidad.


Estados Unidos tiene herramientas mucho más poderosas que la retórica militar:


presión diplomática inteligente
apoyo a la sociedad civil
defensa de los derechos humanos
una estrategia coherente hacia una transición democrática


La libertad de Cuba no se construirá con discursos incendiarios en televisión.


Se construirá con visión estratégica, responsabilidad política y respeto por el pueblo cubano.


Los cubanos no necesitan que nadie proponga una guerra en su nombre.


Lo que necesitan es que se les permita, finalmente, decidir su propio destino.


Pastor Herrera Macuran
Fundador
Horizonte Cubano