
For Pastor Herrera Macuran
Fundador Horizonte Cubano.
En los últimos días han circulado declaraciones del empresario cubano-americano Carlos Saladrigas afirmando que estabilizar la economía cubana costaría entre 6,000 y 10,000 millones de dólares durante una primera fase de dos a cuatro años.
La cifra puede sonar impresionante, pero la realidad es mucho más dura: Cuba no se reconstruirá con 10 mil millones de dólares.
Ni siquiera cerca.
La magnitud real del desastre
Cuba no enfrenta una simple crisis económica.
Enfrenta el colapso estructural de un país entero.
El sistema eléctrico está en ruinas.
Las carreteras están destruidas.
Las redes de agua potable colapsan.
La agricultura prácticamente desapareció.
La industria está paralizada.
Y lo más grave: el capital humano ha emigrado.
Más de un millón de cubanos han abandonado el país en apenas tres años. Ningún plan de reconstrucción puede ignorar ese factor.
El mito del “Plan Marshall cubano”
Comparar la reconstrucción de Cuba con el Plan Marshall europeo es una analogía atractiva, pero profundamente equivocada.
Europa en 1945 tenía:
Instituciones funcionando
Capital humano altamente preparado
Infraestructura dañada, pero existente
Estados organizados
Cuba hoy tiene algo muy distinto:
Un Estado colapsado
Instituciones sin legitimidad
Empresas estatales quebradas
Infraestructura destruida por décadas de abandono
No estamos hablando de reconstruir.
Estamos hablando de construir casi todo desde cero.
El verdadero costo de reconstruir Cuba
Economistas que han estudiado procesos de reconstrucción en países con colapso institucional estiman que el costo real para estabilizar una economía como la cubana podría superar fácilmente:
100,000 millones de dólares en una década.
Y eso solo para:
Electricidad
Infraestructura básica
Agricultura
Transporte
Vivienda
Sistema financiero
Sin contar el costo político de reconstruir las instituciones de un Estado democrático.
El problema no es el dinero
El error más grande de muchos análisis sobre Cuba es pensar que el problema es financiero.
No lo es.
El problema es político y estructural.
Mientras el sistema que destruyó la economía siga intacto, ninguna cantidad de dinero resolverá el problema.
Diez mil millones de dólares dentro del sistema actual solo producirían lo mismo que hemos visto durante décadas:
corrupción, ineficiencia y colapso.
La reconstrucción empieza con libertad
Antes de hablar de miles de millones de dólares, hay una condición esencial:
Cuba necesita un cambio político real.
Sin instituciones democráticas, seguridad jurídica y apertura económica, ningún inversor serio pondrá dinero suficiente para reconstruir la isla.
La verdadera pregunta no es cuánto costará reconstruir Cuba.
La pregunta es otra:
¿Cuándo comenzará realmente la reconstrucción?
Porque mientras el sistema que llevó al país a la ruina permanezca en pie, cualquier plan económico será simplemente otro espejismo más.
For Pastor Herrera Macuran
Fundador Horizonte Cubano