“Los falsos libertadores de Cuba: décadas hablando de libertad… sin acercarse jamás a ella.”

Por Pastor Herrera Macurán


Durante años hemos escuchado a los mismos personajes hablar en nombre del futuro de Cuba.


Se presentan como estrategas, como salvadores, como los únicos capaces de dirigir una transición política que, según ellos, solo existe en sus conferencias y reuniones privadas.


Pero después de décadas de discursos, la pregunta sigue siendo la misma:


¿Dónde están los resultados?


Mientras algunos se autoproclamaban líderes de la libertad cubana, el país continuaba hundiéndose en la miseria, la represión y el éxodo masivo de su pueblo.


La realidad es que muchos de esos supuestos “libertadores” nunca construyeron un movimiento real, nunca organizaron una estrategia efectiva y nunca estuvieron dispuestos a asumir el costo político de enfrentar seriamente al régimen.


El monopolio del liderazgo


Durante años se ha intentado imponer la idea de que solo un pequeño grupo tiene el derecho de hablar sobre el futuro de Cuba.


Cualquiera que cuestione sus propuestas, cualquiera que plantee una estrategia distinta, es inmediatamente atacado, desacreditado o simplemente ignorado.


Esa mentalidad no es muy diferente de la que el propio régimen ha utilizado durante más de seis décadas:
controlar el discurso para mantener el poder.


El fracaso que nadie quiere reconocer


Muchos de los llamados expertos sobre la transición cubana han pasado décadas repitiendo los mismos análisis, las mismas predicciones y los mismos planes.


Sin embargo, la realidad demuestra algo evidente:
sus estrategias no han funcionado.


Mientras ellos hablaban de cambios inminentes, el régimen consolidaba su poder, reforzaba sus estructuras de control y mantenía a la población atrapada en un sistema económico cada vez más devastado.


El problema no es Cuba


El problema nunca ha sido la falta de talento, ni de patriotismo, ni de voluntad entre los cubanos.


El problema ha sido otro:
la arrogancia política de quienes se creyeron dueños de la causa cubana.


Durante demasiado tiempo algunos han actuado como si la lucha por la libertad de Cuba fuera su propiedad personal.


Como si el destino de un país entero dependiera únicamente de su aprobación.


La historia demuestra que ningún proceso de cambio pertenece a un pequeño grupo de iluminados.


El futuro no pertenece a los falsos libertadores


Cuba necesita una nueva generación de pensamiento político, de liderazgo y de estrategia.


No necesita más conferencias vacías, ni más planes teóricos diseñados para obtener financiamiento o protagonismo.


La libertad de Cuba no será obra de quienes han pasado décadas explicando por qué el cambio no llega.


Será obra de quienes estén dispuestos a romper con las viejas estructuras, a pensar diferente y a asumir el costo real de construir una alternativa política seria.


Porque al final, la historia es implacable.


Y cuando Cuba finalmente recupere su libertad, quedará claro quiénes lucharon verdaderamente por ella…
y quiénes simplemente intentaron apropiarse de esa lucha.

For Pastor Herrera Macurán

Horizonte Cubano.